Consideraciones acerca del reconocimiento de los trabajadores por cuenta propia empleadores como empresarios mercantiles individuales

Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos.

Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades

Departamento de Derecho. CUBA.

Artículo-

 

“Consideraciones acerca del reconocimiento de los trabajadores

por cuenta propia empleadores como empresarios mercantiles

individuales”

Autoras: Estudiante de Derecho: Ivis María Rodríguez Méndez.

Licenciada en Derecho: Orelys Suárez Febles.

 

Resumen

Este artículo ofrece un análisis de la figura del trabajador por cuenta propia empleador en

Cuba, así como la actividad que algunos de ellos realizan, con el objetivo fundamental de

que puedan ser considerados empresarios mercantiles individuales, adquieran personalidad

jurídica y sea reconocida su actividad y establecimiento como una entidad laboral a la vez

que se constituyan como sujetos del Derecho Mercantil, contribuyendo así al desarrollo

económico del país y de igual forma con el tráfico mercantil en la nación.

Abstract

This article offers an analysis of the figure of the employing freelancer in Cuba, as well as

the activity that some of them accomplish, with the fundamental objective that they can be

considered mercantile individual businessmen, acquire legal status and be once his activity

was recognized and establishment like a labor entity at the same time as they get constituted

like legal persons Mercantile, contributing to that way the economic development of the

country and just the same with the mercantile traffic in the nation.

Palabras claves

Cuentapropismo, trabajo por cuenta propia, empresario mercantil individual, Derecho

Mercantil, Derecho Laboral.

Key Words

Cuentapropismo, self-employment, mercantile individual businessman, Commercial Law,

Labor Law.

Introducción:

Las circunstancias económicas, políticas y sociales actuales del país han hecho necesaria

una nueva apertura del trabajo por cuenta propia en Cuba, un útil mecanismo para eliminar

las plantillas infladas en el sector laboral estatal de la nación, las cuales, unidas a otro grupo

de dificultades económicas que presenta el territorio nacional, hacen imposible el desarrollo

del sistema económico cubano. El Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y

Social1, constituye una alternativa de cambio importante del modelo socialista cubano desde

1976; igualmente es significativo su alcance y previsible impacto en el orden social y político.

Estas transformaciones económicas traen consigo la intrusión de otros ámbitos de estudios

como es el político, el social y el imprescindible ámbito jurídico, pues es incuestionable

que cambios económicos conllevan reformas políticas, sociales y jurídicas. Es en el ámbito

jurídico donde se pretenden analizar las derivaciones de este nuevo auge de negocios

por cuenta propia en el país, las cuales se considera, presentan especial relación con el

Derecho Laboral y una marcada semejanza con instituciones del Derecho Mercantil.

Con el auge del trabajo por cuenta propia en nuestro país, han aparecido nuevas figuras,

que aún con lo vetusto del cuentapropismo, no existían; como por ejemplo, la modalidad

de trabajador contratado, apareciendo así un negocio donde un titular tiene la posibilidad

de contratar la fuerza de trabajo que necesita para el desarrollo de su actividad económica.

Añadiendo que con la reapertura de esta forma de trabajo, se han complejizado más estas

actividades, demostrando calidad, eficiencia y un desarrollo empresarial comparable en

muchas ocasiones con las empresas estatales en el país.

Por ello es que el objetivo general que se ha planteado en este artículo es analizar las

ventajas que traerían consigo el reconocimiento de los trabajadores por cuenta propia

empleadores en Cuba como empresarios mercantiles individuales.

1. Antecedentes del trabajo por cuenta propia en Cuba

Con el triunfo de la Revolución en 1959 se nacionalizan las empresas de capital extranjero

y nacional que poseían los medios fundamentales de producción. En la década de 1960,

se eliminan los últimos negocios privados, exceptuando aquellos de los campesinos

beneficiados por las leyes de la reforma agraria. En 1975, con la introducción del Sistema

de Dirección y Planificación de la Economía2 (en lo adelante SDPE), entre las medidas

que se toman está la autorización del trabajo por cuenta propia, legislado por el Decreto

Ley 14/1978, en servicios tales como: peluqueros, sastres, jardineros, taxistas, fotógrafos,

electricistas, carpinteros y mecánicos, junto a trabajos profesionales como dentistas,

médicos, arquitectos e ingenieros graduados antes 1964.

En la segunda mitad de los 80, se restringe considerablemente el trabajo por cuenta propia

y se deja de promoverle hasta los años 90 que, luego de la caída del campo socialista, se

retoma la figura del cuentapropismo nuevamente. Dentro de las medidas de apertura que

se toman está el Decreto Ley 141/1993 que estimula nuevamente este tipo de trabajo3. Las

actividades autorizadas para el trabajo por cuenta propia inicialmente fueron alrededor de

117, ampliadas en 19 más por la Resolución 3/1995, las cuales se encontraban agrupadas

de la siguiente forma4: Actividades de transportación y apoyo, actividades de reparación

de vivienda, actividades vinculadas a la agricultura, aquellas vinculadas a necesidades

familiares y personales y actividades del hogar entre otras autorizadas. Entre los años

1995 y 1997 se norman cada vez con mayor restricción el trabajo por cuenta propia y no se

introdujeron cambios significativos. Ya en 2004 se plantean un listado de actividades para

las cuales no se otorgarían nuevas licencias, aunque sí se renovarían las ya existentes.

2. Análisis del marco regulatorio del trabajo por cuenta propia en Cuba en la

actualidad.

En el Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido Comunista

de Cuba, se exponen las formas principales de la economía y entre ellas se promueve el

Trabajo por Cuenta Propia. La Resolución No. 32 del 7 de octubre de 2010 fue modificada

por la Resolución No. 33 del 6 de septiembre de 2011 de la Ministra de Trabajo y Seguridad

Social5, esta última contiene las actividades a ejercer y la forma en que se pueden ejercer6.

De igual forma, con el objetivo de complementar esta nueva Resolución No 33, fueron

elaborados el Decreto ley 275 Modificativo del Régimen de Arrendamiento de Viviendas,

Habitaciones o Espacios del 30 de septiembre del 20107 y la Resolución No 283 del 5 de

septiembre de 2011 del Instituto Nacional de la Vivienda.8 Fue aprobada la Resolución No.

298 del 6 de septiembre de 2011 del Ministerio de Finanzas y Precios con el objetivo de

aprobar nuevas normativas de pago de impuestos en relación con los ingresos percibidos

a partir de estas actividades, también establece, que estas personas deben de llevar de

manera obligatoria una contabilidad simplificada para aquellos que perciban ingresos

mayores de 50 000 CUP y los que no, están obligadas a llevar el control de su actividad en

el Registro de Control de Ingresos y Gastos.

Integran este nuevo marco regulatorio, la Resolución No. 300 del 6 de septiembre de 2011

de la Ministra de Finanzas y Precios y el Decreto Ley 274 del 30 de septiembre del 2011

de las Contravenciones Personales de las Regulaciones del Trabajo por Cuenta Propia.

Todas estas normativas creadas en aras de garantizar el normal desarrollo y la calidad

del funcionamiento de las actividades no estatales en Cuba. Actualmente conforman este

marco, las Resoluciones No 41 y 42 ambas de fecha 22 de agosto de 2013 dictadas por

la Ministra de Trabajo y Seguridad Social, se reglamenta el ejercicio del trabajo por cuenta

propia y se establecen nuevas actividades a realizar, también se aprecia la regulación

de esta actividad en la actual Ley 113 del Sistema Tributario y más recientemente en la

Resolución No. 353 del 2013 del Ministerio de Finanzas y Precios.

3. Comparación entre las legislaciones del trabajo por cuenta propia actual y

precedente9.

En reglamentaciones anteriores se permitía solamente la ayuda de familiares convivientes

para las actividades de alimentos en todas sus modalidades, el trabajo por cuenta propia era

para ejercerlo en el domicilio y aquellos que se realizaran en otras áreas debían pagarse y

los trabajadores por cuenta propia no podían comercializar con las entidades estatales. A

las Paladares se les autorizaban solo 12 sillas y se prohibía al arrendador y sus convivientes

el ejercicio de otros oficios.

Actualmente se permite la contratación de fuerza de trabajo, puede ejercer su trabajo en su

domicilio, en áreas comunes habilitadas por los gobiernos municipales, así como espacios

o locales arrendados a personas naturales o jurídicas. Pueden comercializar con entidades

estatales, se autorizan hasta 50 sillas en las paladares y está permitido la realización de

otros oficios. Hoy en día se observa una mayor flexibilidad que en legislaciones anteriores10

en lo que respecta a la eliminación de un conjunto de prohibiciones en el ejercicio del trabajo

por cuenta propia, e incluso permite la formación de empresas privadas.

Sin embargo aún existen problemas con los cuales el ordenamiento jurídico debe lidiar,

entre ellos encontramos los siguientes11: Muchas personas solicitaron más de una licencias

y después de pocos meses se quedaron con una sola; algunos entregaron la licencia

previamente solicitada y sacaron una de otra actividad debido a los altos costos para

obtener insumos, por falta de mercado mayorista; altos impuestos, sobre todo para aquellos

ubicados en lugares donde no hay suficiente demanda como para lograr niveles de venta

apropiados. Algunos contratados han entregado la licencia porque les hacen trabajar más de

8 horas sin descanso adecuado ni vacaciones, y no les pagan bien o porque no poseen la

habilidad requerida para que el negocio tenga éxito sin obtener las ganancias esperadas.

La mayoría de estas problemáticas, se deben a que, si bien se realizó una nueva apertura

del cuentapropismo en Cuba, la misma se llevó a cabo con el principal objetivo de

desarrollar la economía de nuestro sistema, centrándose en elevar el sector económico pero

dejando rezagados campos de estudios como el sector mercantil y el laboral, entre otros

tan importantes para que estos nacientes negocios pudieran llegar a desarrollarse de la

manera deseada. Aun así, estas problemáticas, no han impedido que, posteriormente a la

reapertura del trabajo por cuenta propia, se aprecie la existencia de negocios no estatales

con la calidad y eficiencia iguales a los más excelentes servicios nacionales y extranjeros

brindados por el sector estatal en el país.

Para concluir esta primera parte, hay que precisar que es necesario reconocer las

habilidades natas de algunas personas para el negocio, el marketing y la publicidad, aun

cuando en Cuba todavía no existe un desarrollo empresarial notable entre los particulares

y no tiene por característica principal el fomento empresarial de los mismos, no solo

económicamente, sino a través de cursos, conferencias y entidades que contribuyan al

desarrollo de estos negocios no estatales.

4. Necesidad del reconocimiento de los trabajadores por cuenta propia

empleadores como sujetos del Derecho Mercantil.

A continuación se analiza someramente las ventajas que traerían consigo la inclusión

de estudios mercantiles en el sector del trabajo por cuenta propia, con el objetivo de

desarrollar el mismo para un mejor desarrollo del sistema político económico, partiendo

fundamentalmente de la situación legal en la que se encuentran los trabajadores del sector

no estatal empleadores desde el Derecho Mercantil.

Hasta el momento para el cuentapropismo no se observa como una problemática, la débil

base jurídica comercial, regida por el Código de Comercio de la época colonial, esto sigue

siendo un tema pendiente y de gran importancia toda vez que en las relaciones laborales

y mercantiles debe mediar un contrato. Actualmente las regulaciones legales que rigen a

estas personas y las actividades que realizan pertenecen al Derecho Laboral y al Derecho

Financiero, específicamente al Derecho Tributario, las mismas han sido elaboradas con

el objetivo de autorizar o no las actividades que los particulares pueden ejercer y orientar

en qué sentido ejercerlas. Sin embargo, con esta nueva apertura, en conjunto con leyes

más flexibles para la superación de este sector, se hace necesario que surjan nuevas

regulaciones para la protección no solo de los trabajadores de estos negocios, sino también

de la empresa y establecimientos creados para la evolución de los mismos.

Esta situación se pudiera solventar con la elaboración del nuevo Código de Trabajo, en su

Anteproyecto se encuentra un reconocimiento de los trabajadores por cuenta propia como

sujetos del Derecho Laboral, lo cual es un paso importante en cuanto al futuro desarrollo

que podría lograr tener esta figura en especial, sin embargo se considera necesario la

regulación de estos trabajadores y sus negocios desde un enfoque mercantil, ya que existe

un grupo considerable de personas que, ya sea por la forma que realizan su actividad laboral

no estatal o por la relevancia y magnitud de la misma que pueden considerarse fácilmente

como empresarios mercantiles individuales.

Es válido aclarar que no todas las personas que realizan las actividades por cuenta

propia pueden ser reconocidas como empresarios mercantiles individuales. Se trata

principalmente de aquellas personas que realizan una actividad no estatal enmarcada en

el Régimen General de la Ley 113 del Sistema Tributario, ya que por su envergadura no

pueden considerarse como una simple actividad del Régimen Simplificado, ya sea porque

necesiten contratar a terceros o perciben ingresos considerables para ser enmarcado como

actividades de régimen general. Ejemplo de lo planteado lo serían12 por mencionar solo

algunas: elaborador vendedor de alimentos y bebidas mediante servicios gastronómicos en

Restaurantes (Paladares), elaborador vendedor de alimentos y bebidas en un punto fijo de

venta (Cafetería ), gimnasios, arrendamientos de viviendas.

La calificación de algunas personas civiles como empresarios individuales es relevante,

ya que es el primer paso para el reconocimiento de estas personas y su actividad laboral

como sujetos del Derecho Mercantil y por tanto la regulación de los mismos por esta rama

del ordenamiento jurídico cubano. Esta tipificación, ya no como comerciantes, sino como

empresarios los hace merecedores de mayor responsabilidad, por la significación que

conlleva el trabajo que realizan y por el nivel de complejidad del mismo; especialmente

cuando en esta actividad no estatal se contratan terceras personas, los cuales son

empleados asalariados de alguien que dirige un negocio propio.

En la actualidad cubana, a pocos años de la nueva apertura del trabajo por cuenta propia, se

divisan grandes proyectos de negocios no estatales en nuestro país, algunos ya realizados

y otros por realizar, por tanto es importante analizar el por qué es de manera imprescindible

comenzar a utilizar conceptos, principios y normas del Derecho Mercantil para regular este

resurgido sector económico. En logro de este objetivo es fundamental que el Código de

Trabajo acoja a estas figuras emergentes y las actividades que realicen no solo como un

sujeto natural más del Derecho Laboral sino como una entidad empleadora, un organismo

laboral, capaz de establecer contratos entre ella y sus trabajadores, de crear un Convenio

Colectivo de Trabajo, y en caso de concurrir algún conflicto laboral, los mismos puedan ser

solventados según el ordenamiento laboral vigente, velando por la Seguridad Social de sus

empleados, y demás derechos y deberes que se deben de establecer entre la entidad y los

trabajadores.

5. El trabajo por cuenta propia en Cuba y la figura del Empresario Mercantil

Individual.

Un empresario mercantil individual13 es aquella persona natural o física que por sí o por

medio de terceros, desarrolla una actividad económica mercantil, de industria o servicio

constitutivo de empresa, la misma la realiza en nombre propio y con ánimo de lucro. Para

realizar dicha actividad es necesario tener capacidad legal, habitualidad y actuación en

nombre propio. Según el Código de Comercio14, son aquellas personas o entidades que se

dedican con habitualidad al comercio.

Al mismo tiempo, para el desarrollo de ese conjunto de actividades que realiza el

empresario en el mercado con el objetivo de obtener un beneficio, lo cual se conoce como

empresa15, hace falta un establecimiento, que es el conjunto de elementos del cual se

vale el empresario para desarrollar su empresa, el mismo es un instrumento al servicio de

la actividad económica y representa la base estática de la organización, este puede ser

principal o secundario, en el segundo es donde encontramos las sucursales y accesorios.

Estos elementos son los principales a tener en cuenta para poder identificar cualquier

persona física, ya sea hombre o mujer, con plena capacidad legal como un empresario

mercantil.

Aparejados a estos principios fundamentales del Derecho Mercantil, están una serie de

obligaciones para el empresario, las cuales constituyen el estatus jurídico del mismo, estas

se encuentran en el Código de Comercio y demás legislaciones de índole comercial creadas

para complementar dicho código, son aplicadas sin importar cuan extensa sea la dimensión

económica de la empresa, ya que según sea la dimensión, autores foráneos clasifican las

empresas16 en microempresa, pequeña, mediana o gran empresa; y están determinadas

por la periódica actividad de llevar la contabilidad y documentación de las operaciones,

dar publicidad jurídica a la actividad de la empresa mediante la inscripción en el Registro

Mercantil17, y por la obligación de que la competencia ejercida sea completamente leal, por

último se deben someter a la suspensión de pagos y a la quiebra.

Si analizamos estos elementos en relación con los negocios por cuenta propia en el país,

podemos concluir que, efectivamente pueden ser considerados fácilmente algunas personas

que ejercen el cuentapropismo como empresarios mercantiles. Aun cuando el trabajador

por cuenta propia no tenga la posibilidad de inscribirse en el Registro Mercantil, como

empresario individual, puede inscribirse en otros registros, los cuales se encuentran en las

Direcciones Municipales del Trabajo, esta inscripción es obligatoria a partir de otorgada la

autorización y esta acción puede ser considerada como una publicidad legal, requisito que

deben de cumplir los empresarios mercantiles para ser considerados como tal.

Al igual que los empresarios, los trabajadores por cuenta propia están obligados a pagar el

impuesto establecido de acorde a la actividad que realizan y los ingresos que presuntamente

reciben. También pueden proteger el nombre creado para representar sus negocios, ya que

para solicitar el registros de los rótulos de establecimiento basta con ser cualquier persona

natural o jurídica, nacional o extranjera, con capacidad jurídica suficiente, en este sentido

se protegería la propiedad industrial en este sector no estatal, defendiendo el derecho al

nombre comercial que tiene la facultad de crear cada empresario para su negocio, y poder

utilizarlo de forma exclusiva para la prosperidad del mismo.

Después de realizado este análisis, aunque se continúe llamando trabajador por cuenta

propia a aquel sector de la población que decide iniciar su propio negocio de manera

individual, con habitualidad, con ánimo de lucro, mediante la cual contrata a terceras

personas y esta está obligada a llevar a cabo una contabilidad mínima y que contiene un

conjunto de bienes destinados al cumplimiento y desarrollo de la actividad privada que

realizan, ubicados en un establecimiento, el cual posee un nombre o marca que el dueño ha

creado para mejor calidad de su producto y un mejor tráfico en el ámbito comercial, se está

en presencia de un verdadero empresario mercantil individual.

6. La empresa y la actividad de los trabajadores por cuenta propia.

Se han analizado hasta ahora, los elementos básicos para que una persona pueda

ser considerada un empresario mercantil individual, especialmente en relación con la

situación actual en que se encuentran algunos de los trabajadores por cuenta propia

en el territorio cubano, arribando a la conclusión de que en sentido general pueden ser

considerados empresarios mercantiles individuales. Pero, aún llegando a esta conclusión,

existe un elemento fundamental que debemos analizar cuidadosamente, para que estos

trabajadores puedan ser catalogados bajo el estatus de empresario mercantil. Este elemento

es: la Empresa; y es a partir de este análisis que se puede diferenciar, entre todos los

trabajadores por cuenta propia, cuáles pueden ser catalogados como tales y cuáles no, ya

que definitivamente es a través de la existencia de una empresa o no que se puede saber si

son merecedores de este estatus jurídico.

La Empresa18 es el conjunto de elementos heterogéneos, los cuales no se funden entre

sí perdiendo su individualidad en la nueva unidad, sino que la conservan como objetos

de distintos derechos. Es un círculo de actividades regidos por la idea organizadora de

un empresario actuando sobre un patrimonio y dando lugar a relaciones jurídicas y a

otras de puro hecho. La misma se identifica por tener un conjunto dinámico de elementos

heterogéneos (cosas corporales, derechos y relaciones materiales con un valor económico

que no llegan a ser ni cosas, ni derechos) a diferencia del patrimonio que tiene un carácter

estático.

Hoy existen negocios particulares, entre los cuales es fácil apreciar un aumento en la

dimensión económica, donde es necesario y permitido la contratación de terceras personas,

alcanzando el estatus de una empresa mercantil, en este caso, una pequeña empresa. A

su vez están obligadas a llevar a cabo una contabilidad, e incluso a contratar personas para

la realización de la misma. Del mismo modo, sobra decir que estas personas contemplan,

a través del trabajo por cuenta propia, un ánimo de lucro, el cual nunca se deja de percibir

durante toda su actividad, además actúan en nombre propio y con la habitualidad requerida.

Entre ellos, algunos de los negocios donde se aprecian todos estos requisitos, son los

restaurantes, bares y cafeterías no estatales surgidos a partir de la nueva apertura del

cuentapropismo junto a la flexibilidad de las normas para la ejecución de los mismos

mencionados anteriormente.

Por tanto, es evidente, que aunque no todos los trabajadores por cuenta propia poseen

el patrimonio o la habilidad para iniciar negocios de esta índole, otros en cambio, no solo

poseen estos elementos, sino que han materializado negocios de esta envergadura,

demostrando que verdaderamente poseen una empresa que desarrollar, la cual es

imposible que sea grande, debido a que las mismas regulaciones para estos trabajos no

han sido creadas para este objetivo, pero si podemos considerarla como pequeña empresa,

ganándose el nombre de quienes las dirigen, de empresarios mercantiles.

Es válido aclarar que la pretensión de este artículo es la de promover la existencia de una

empresa donde el principio fundamental sea el de distribución socialista donde no exista la

explotación del hombre por el hombre, y donde prime el respeto a las leyes ambientales de

nuestro ordenamiento jurídico.

Resumiendo, esta figura de nuestro actual modelo económico y sujeto del Derecho Laboral,

presenta las características para ser considerado sujeto del Derecho Mercantil Cubano.

Para que esto suceda, se debe reconocer un concepto más elaborado y abarcador que

permita darle el correcto lugar dentro del ordenamiento jurídico ya que mientras mejor

regulada esté en un marco legal transparente, que ratifique y regule lo que son, así como

las circunstancias y relaciones jurídicas que se deriven de esta actividad, mayor protección

y seguridad tendrán tanto los empleadores como los empleados; mayor eficiencia y calidad

presentarán en su trabajo; mejor será la comercialización de sus productos y servicios; y

podrán generar en el futuro una mayor cantidad de empleo, contribuyendo incluso a elevar

el sentido de pertenencia para con los productos y servicios cubanos. Se pudiera elevar

también el desarrollo económico de las regiones y localidades de nuestra nación, a la vez

que se ganaría cada vez más una cultura empresarial entre los particulares; desarrollándose

el tráfico mercantil cubano a través del fomento de la pequeña y mediana empresa en Cuba.

Consideraciones Finales

Las ventajas que traería consigo el estudio del cuentapropismo desde un enfoque no solo

laboral sino legal mercantilista serían incalculables, comenzando porque no solo sería un

paso de avance para la economía de nuestro país, sino que nuestro Derecho Mercantil, al

mismo tiempo, daría un giro de 180 grados, y comenzaría a otorgársele la significación que

verdaderamente tiene para nuestro sistema político económico. Este estudio significaría

que el Derecho Mercantil finalmente comenzaría a ocupar el lugar que tanto tiempo se ha

olvidado, y generaría el interés de realizar nuevos estudios, siempre desde una perspectiva

cubana, pero sin olvidar principios universales que esta rama ha llevado consigo desde

su surgimiento, que tan diversa y necesaria es para la economía de cada país que integra

la comunidad internacional, los cuales no podemos olvidar ni cambiar, sino simplemente

integrarlos a nuestro campo de estudios, y de esta manera tener el desarrollo económico

que deseamos alcanzar.

Bibliografía Consultada

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Habana, 2012.

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Elena Sacchetti: Vivir en la cuerda floja. La microempresa en Cuba. Editorial Académica

Española.

Economía y Gerencia en Cuba: Avances de investigación”. “El Trabajo por Cuenta Propia en

Cuba: lecciones de la experiencia uruguaya”. Boletín Cuatrimestral del Centro de Estudios

de Economía de la universidad de La Habana, abril 2012.

Hernández Gómez, Luis. “La Rebelión Estratégica de las PyMEs”. Editorial Panorama.

Edición 2007.

Padrón Peterssen, Pavel. “La naturaleza jurídica del trabajo por cuenta propia. Distinción

con figuras laborales, mercantiles y otras afines”. Congreso Internacional Abogacía 2012.

Ediciones ONBC, La Habana, 2012.

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Decreto Ley 226 del Registro Mercantil Cubano.

Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social.

Resolución No 33 del 6 de septiembre de 2011 de la ministra de Trabajo y Seguridad Social.

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Resolución No 283/2011. Instituto Nacional de la Vivienda. Reglamento del ejercicio del

trabajo por cuenta propia.

Resolución No. 300 del 6 de septiembre de 2011 de la ministra de Finanzas y Precios.

Sitios web consultados:

http://www.ceec.uh.cu/

http://www.pyme.go.cr/svs/informacion_estadistica/docs/379.pdf

http://www.inapymi.gob.ve/inapymi.php

http://www.elfinancierocr.com/blogs/list/pymescopio/

1.- Lineamiento No. 2, Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social, p.8.

2.- “Economía y Gerencia en Cuba: Avances de investigación”. “El Trabajo por Cuenta

Propia en Cuba: lecciones de la experiencia uruguaya”. Boletín Cuatrimestral del Centro de

Estudios de Economía de la universidad de La Habana, abril 2012, p. 2

3 Sitio web: http://www.ceec.uh.cu/

4 Elena Sacchetti: Vivir en la cuerda floja. La microempresa en Cuba. Editorial Académica

Española p.50

5 Resolución No 33 del 6 de septiembre de 2011 de la ministra de Trabajo y Seguridad

Social.

6 Art. 4, art. 5 de la Resolución No 33 del 6 de septiembre de 2011 de la ministra de Trabajo

y Seguridad Social.

7 Autoriza el arrendamiento de conforme a la legislación civil común la vivienda,

habitaciones, y espacios integrantes de ella a través del precio que acuerden las partes con

el propósito de que otras personas realicen actividades por cuenta propia.

8 Art. 2 y art. 10 de y la Resolución No 283 del 5 de septiembre de 2011 del Instituto

Nacional de la Vivienda.

9 Sitio web: http://www.ceec.uh.cu/

10 Reglamento sobre el arrendamiento de viviendas, habitaciones y espacios. Resolución

No 283/2011. Instituto Nacional de la Vivienda. Reglamento del ejercicio del trabajo por

cuenta propia. Resolución No 33/2011 Ministerio del Trabajo y Seguridad Social

11 Sitio web: http://www.ceec.uh.cu/

12 Resolución No. 353 del 2013 del Ministerio de Finanzas Y Precios.

13 Colectivo de Autores. “Temas del Derecho Mercantil Cubano” .Primera Parte. Editorial

Félix Varela. La Habana, 2005.p.28. art 1 del Código de Comercio Cubano

14 Colectivo de Autores. “Temas del Derecho Mercantil Cubano” .Primera Parte. Editorial

Félix Varela. La Habana, 2005 p.32

15 Colectivo de Autores. “Temas del Derecho Mercantil Cubano” .Primera Parte. Editorial

Félix Varela. La Habana, 2005 p. 20

16 Hernández Gómez, Luis. “La Rebelión Estratégica de las PyMEs”. Editorial Panorama.

Edición 2007 p. 12

17 Art 2.1 incisos de a) al e) del Decreto Ley 226 del Registro Mercantil Cubano.

18 Abeledo Cañizares, F. Diego.” Derecho Comercial”. Editorial de Ciencias Sociales, La

Habana, 2012 p 129.

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